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En un año cerraron al menos 200 carnicerías por la caída en el consumo

21/03/2019 Así lo asegura Alejandro Brunelli, gerente comercial, que en un año tuvo que cerrar cuatro de cinco locales y un frigorífico en Formosa


Tras un relevamiento realizado por La Mañana, se pudo saber que en un año cerraron al menos 200 carnicerías por la marcada caída en el consumo. De 500 locales de este rubro que había en la ciudad, sólo quedaron 300. 

Alejandro Brunelli hace cinco años hizo realidad el sueño de tener una cadena de carnicerías con productos de primera calidad. Habilitó un frigorífico y cinco carnicerías en Formosa. Sin embargo, en la actualidad sólo le queda una. Lejos de tratarse de una cuestión de mala administración, lo cierto es que entre 2018 y lo que va de este año, la crisis, la falta de poder adquisitivo, la carga impositiva y la inflación hicieron estragos en su emprendimiento.
Desde su carnicería, ubicada en el barrio Don Bosco de esta ciudad, comentó a La Mañana cómo la crisis económica impacta en el consumo de los formoseños y en qué medida la caída en la demanda repercute en el sector. “La situación es crítica. Sin embargo, seguimos empujando el carro, pese a los aumentos anuales, que son importantes. En 2018, el precio de la carne vacuna aumentó 68% y entre enero y febrero de este año, subió 28%”, contó. 

Detalló que el último aumento de este año se dio luego de que, tras dos años de estar estabilizado, se incrementara el precio del ganado en pie.
Como consecuencia, se redujeron las ventas. Aseguró que según observa en su comercio, se perdió “enormemente” el poder adquisitivo. 

Admitió que los consumidores eligen los cortes más económicos y rendidores, como la marucha, aguja y osobuco, que se comercializan a $160 el kilo si se trata de carne de ternera y a $120 si pertenece a vaca o novillo.

En el último año, esa es la alternativa más elegida frente a los precios que se manejan en los otros cortes, como la pulpa, que no baja de los $300 el kilo, o la costilla, que supera los $310 el kilo.

Brunelli consideró que en lo que va del año, cayó entre 30% y 40% el consumo de carne vacuna.

Pollo

Si bien un clásico de la economía de hogar era reemplazar el consumo de carne vacuna por carne de pollo, este producto viene experimentando una escalada de precios desde hace meses. 

A principios de 2019, el kilo de pollo se conseguía a $89 y en la actualidad no baja de los $120.

El pollo, que fue siempre la segunda alternativa en consumo, desde septiembre del año pasado tuvo un incremento muy fuerte; el cajón mayorista que se conseguía a $960, no baja de los $1.550. “Y cada vez vienen más chicos, son pollitos prácticamente”, opinó una vecina.

El comerciante contó que en lo que a productos avícolas se refiere, en mostrador se piden alitas y pata muslo, cuyo precio ronda los $140 el kilo.
“La alternativa para la gente puede ser la carne de cerdo, pero es un producto fuerte, que muchas veces cansa. En este caso, el precio minorista ronda los $60 el kilo”, comentó el carnicero.



ALGUNOS NÚMEROS

* De 500 carnicerías que había en la ciudad, sólo quedaron 300
 * En 2018, la carne vacuna aumentó 68%.
  * En lo que va de 2019, subió 28%. 

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