Formosa, Miercoles, 19 de septiembre de 2018 - 01:Sep:19 - loading
Hola ArgentinaGrupo Betania

Una mujer que fue más allá de su trabajo en el buffet y se transformó en una figura maternal para muchos

10/09/2018 Durante 33 años administró un lugar, dentro de La Mañana, que es imprescindible para desconectar unos minutos del trajín de la actividad en la redacción. Supo crear en el buffet el ambiente ideal para sentirse “como en casa”

Detrás de cada gran familia hay una gran mamá. No son muchas las personas capaces de relegarse en función a los otros y ubicarse en un rol de servicio, que va más allá de su tarea diaria, para transformarse en una figura casi maternal, capaz de abrir un umbral que conecta la rutina laboral con un clima más hogareño. 

En el mes aniversario de La Mañana, Historias de Vida brinda homenaje a los trabajadores más antiguos de la Editorial, la protagonista de esta edición es una persona muy querida por la gran familia de La Mañana y en cada párrafo quedará al descubierto el testimonio de vida de una mujer valiente, que no se rindió ante los inconvenientes y que se ganó el cariño de todos quienes la conocen.

Se trata de María de los Milagros Coronel, conocida como “Mary”. Nació el 13 de septiembre de 1952, en Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco. Es hija de Agustín Coronel y Enriqueta González. Tiene dos hermanas y un hermano.

Es viuda, su esposo se llamaba Blas Antonio Sanabria. Tiene una hija: Mirta Lilian Gómez, que es “la luz de sus ojos”.

Realizó sus estudios primarios en una escuela de Chaco y el primer año de la secundaria en el Instituto Nuestra Señora de la Misericordia, de Sáenz Peña.

Ingresó a trabajar al diario La Mañana en el año 1985, cuando tenía 23 años, en el área de Intendencia. 

Doña Mary recuerda que el fundador del diario Enrique Emeregildo venía de Buenos Aires una vez al mes pero que su jefe era su hijo, Don “Quique” Read. 

En 1986 se hizo cargo del buffet del diario. A partir de ese momento, por su forma de ser y su vocación de servir, pasó a ser considerada como “una segunda mamá” para los trabajadores que integran La Mañana.

A lo largo de los años cumplió antojos de embarazadas, vio crecer a los hijos de muchos empleados, participó y estuvo presente en innumerables etapas de cada una de las generaciones de Read que fueron llegando y pasando. También fue confidente, fuente de consulta, fiel protectora de los jardines y de la Virgen María… “Aprendí a conocer los gustos de cada uno, así cuando llegaban los embarazos de las correctoras, periodistas, recepcionistas, tipeadoras, las chicas de comerciales, todas las que pasaron por acá siempre venían apuradas por algún antojo del momento, una quería comer la escarcha del hielo, otra que quería agua helada, y así cada una. Todas fueron como mis hijas, por eso me siento como la mamá de una gran familia”, expresó con cariño.

Anécdotas

En sus 33 años trabajando en la empresa supo cosechar anécdotas de todo tipo, que sin duda hicieron mella en su personalidad y en su forma de ver la vida.

Sensible, delicada, práctica, atenta y servicial son algunos de los rasgos que se esconden detrás de una mujer que aparenta tener una fortaleza de hierro.
Mary recuerda que un momento muy triste, sin duda, fue el fallecimiento del director Enrique “Quique” Read. “Tuve un gran dolor en el corazón cuando falleció nuestro director, porque aprendí a quererlo con defectos y virtudes. Preparaba los desayunos y meriendas como a él le gustaban, siempre estuve atenta a eso y él fue bueno conmigo”, expresó.

De la misma manera, confesó, quiso a todos los hijos del director y los atendió como si fueran suyos. “Son muchas horas del día adentro del diario, muchos años, vi crecer a todos esos chicos, a Andresito, Bárbara, Débora, Melanie, incluso Juan Ignacio. Siempre estuve muy en contacto de la familia Read, los niños venían a dibujar en el buffet, a merendar… Así como con la señora Claudia, que es una mujer muy buena”, relató.

Oportunidades

El trabajo en el buffet también le brindó la oportunidad de conocer a muchas personalidades, de la provincia, el país y la región. “Pude servirle un café a gobernadores, intendentes, abogados, primeras damas, artistas y deportistas famosos”, destacó.

En el año 2015 se jubiló en la empresa pero pidió continuar de manera independiente en la administración del buffet. “No me imagino trabajando en otro lugar. Acá pasé toda mi vida, fui parte de muchos momentos de la empresa, tanto felices como tristes. Quisiera seguir trabajando en La Mañana hasta que Dios me dé salud, porque creo que el día que deje ya va a ser para entregarme; mi amor por el diario es inmenso, estoy muy agradecida”, cerró.

Comentarios

MAS NOTICIAS
“No es poca cosa decir que trabajo en La Mañana”: el orgullo de estar 37 años trabajando en una empresa
Historias de vida
Justo Adorno y sus compañeros de sección son piezas clave en el proceso de impresión de este diario. Desde hace casi cuatro décadas trabaja en Fotomecánica y fue testigo de la evolución tecnológica de la Editorial
“Un lente, dos pasiones”: Ramón Maldonado retrata la realidad y la belleza natural de Formosa con su cámara
Historias de vida
Hace 40 años trabaja con profesionalismo y vocación en el Diario La Mañana. Con este medio realizó coberturas de hechos históricos en el país y fotografió a decenas de personalidades. Con su segunda pasión, la fotografía de naturaleza, logró que su arte trascienda las fronteras
Hace 30 años, una mujer recibe a una multitud en su domicilio para la celebración de San Antonio
Historias de vida
Su devoción por el santo hizo que su casa sea reconocida como “Iglesia Doméstica”. Tiempo después se sumó la celebración de San Cayetano, luego de un curioso e inesperado suceso que ella califica como “un milagro”